Ir al contenido principal

TRES PREGUNTAS QUE HALLAN SU RESPUESTA EN UN PRESENTE GRIEGO LLAMADO JACOBO ARMINIO.

1) Es hora de que nos preguntemos, por qué gran parte de los “ministros”, no predican ni enseñan acerca del ministerio intercesor de nuestro Señor Jesucristo.

El ocultar esta doctrina, tiene graves implicancias, porque como consecuencia de este ocultamiento quedan sepultadas importantes verdades en cuanto a la naturaleza de nuestra salvación, veamos:
El justo por la fe vivirá, porque la fe que un día se ha recibido como un don de lo alto, no ha de extinguirse jamás, esa fe lo guardara, lo preservara de endurecerse y apostatar. “que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe,  para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis,  aunque ahora por un poco de tiempo,  si es necesario,  tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe,  mucho más preciosa que el oro,  el cual aunque perecedero se prueba con fuego,  sea hallada en alabanza,  gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.” 1 Pe 1:5-7

Y esa fe no ha de extinguirse jamás, porque es sostenida por la intercesión de nuestro sumo sacerdote El Señor Jesucristo.

“Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.” Luc. 22:31-32 

El Señor le prometió a Pedro que a pesar de las duras pruebas que tendría que atravesar su fe no se extinguiría, porque El mismo Señor rogaría para que eso no suceda.

Que el justo por la fe vivirá, fue el gran mensaje que Habacuc recibió y esa verdad es recordada por El Espíritu Santo en la Epístola a los Hebreos. “Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.”Heb. 10:38-39 

Note usted las implicancias de esta declaración “no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”.

La fe te arrojara en los brazos de Dios. 
La fe te hará poner la mirada en las cosas de arriba.
La fe te hará actuar en consecuencia, y te hará buscar resplandecer en medio de una generación maligna y perversa.
La fe te sostendrá en medio de la escases.
La fe te llevara a remontarte cual águila a las alturas espirituales.

2) Es hora de que nos preguntemos, porque la mayor parte de los predicadores al citar Juan 6:37, mutilan el versículo mencionando solo la segunda parte del mismo, es decir se omite deliberadamente la primera parte del versículo “todo lo que El Padre me da vendrá a mí”, y solo se menciona la segunda parte, “al que a mi viene no le echo fuera”.

Juan 6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. ¿Saben por qué se hace esta omisión? La respuesta es que al hacer esta omisión se oculta la verdad de la elección soberana de Dios. Se oculta la verdad de que no depende del que quiere sino de quien Dios tiene misericordia. Se oculta la verdad de que los que vienen a Cristo es porque El Padre se los ha dado en la eternidad, y que ni uno solo de los que El Padre le ha dado a su Hijo dejaran de venir a Él y recibir la vida eterna.

3) Es hora de que nos preguntemos por qué una gran parte de los predicadores hablan de un supuesto libre albedrio, que según ellos el hombre tiene para anhelar o rechazar la salvación de su propia iniciativa. 

Juan 6:44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.

La palabra “trajere”, en el texto griego original significa arrastrar con fuerza compulsiva y este término aparece dos veces más en el nuevo testamento, aparece en el libro de los hechos cuando dice que Pablo y Silas fueron arrastrados a los tribunales y aparece en Santiago cap. 2: 6.

Pero analicemos este versículo en profundidad. Jesús está presentando ambas doctrinas, la de la total depravación humana, y la del llamamiento eficaz, Él dice: ninguno, y en esta declaración está implícita la verdad de que el libre albedrío no existe. Jesucristo lo negó enfáticamente. “Ninguno puede venir a mi si mi padre no le arrastrare con fuerza compulsiva”  

¿Pero por qué Jesús afirma tan enfáticamente que ninguno puede venir a Él?

A continuación, una serie de pasajes se explican las razones.

2Co 4:3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 2Co 4:4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

1Juan 5:19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

Efesios 2:1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

Rom. 8:7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

1Co 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Según la escritura, el hombre sin Cristo, esta cegado por satanás y bajo su autoridad, no puede entender las cosas de Dios ni tampoco quiere sujetarse a Dios ¿De qué libre albedrío me hablan?

Dónde, por qué y cómo se empezó a reemplazar la palabra de Dios por razonamientos humanos, a continuación una pequeña reseña de este proceso que comenzó a gestarse  poco después de la reforma protestante.

Un presente griego llamado Jacobo Arminio. 
El arminianismo fue algo así como una contrarreforma, es decir una respuesta de Roma a la reforma protestante. Y esta contraofensiva estuvo encabezada por Jacobo Arminio, un teólogo que comenzó a refutar y a negar gran parte de las doctrinas que fueron sistematizadas por los reformadores Lutero y Calvino.

Ejemplos: Arminio negó la doctrina de la elección, negó la doctrina de la total depravación humana, negó la doctrina del llamamiento eficaz o gracia irresistible de la que son objeto los elegidos, negó que un redimido haya de perseverar hasta el fin. Porque fue él, quien comenzó a  elaborar la antibíblica doctrina, que enseña que la salvación se recibe por gracia pero que mantenerla depende del esfuerzo y la capacidad humana, elaboro un concepto de la justificación idéntico al de Roma.

Hay fuertes indicios de que Jacobo Arminio fue un agente jesuita o como suelo decir, un caballo de Troya introducido por Roma, cuyas larvas han comenzado a multiplicarse  al final de los tiempos dando como resultado el éxodo masivo de muchos evangélicos hacia el seno de la gran ramera.

Lo triste y lamentable es que verdaderos hombres de Dios han recibido estos errores doctrinales que vienen desde el tiempo de Arminio y lo enseñan como “sana doctrina”. 

Uno de los argumentos falaces al que apelan quienes rechazan las doctrinas de la gracia que tan claramente están reveladas en la escritura, es contraponer al calvinismo con el arminianismo y decir que ambos sistemas cometen el error de uno sobre enfatizar la gracia (el calvinismo) y el otro sobre enfatizar las obras (el arminianismo). Y se refuerza el argumento diciendo que la Biblia no enseña ni una cosa ni la otra, lo cual es cierto, pero lo que sí no es cierto es que el calvinismo sobre enfatice la gracia. 

Pero analicemos mas detenidamente esta falaz forma de argumentación, que solo apunta a confundir y a desinformar a los desprevenidos e ignorantes de la sana doctrina. 

El calvinismo enseña la total depravación humana y la Biblia también lo enseña. 
El arminianismo enseña que el hombre tiene libre albedrío y la Biblia lo niega. 
El calvinismo enseña que nuestra salvación tiene su origen en la elección soberana de Dios y la Biblia enseña esto. 
El arminianismo niega la doctrina de la elección, mientras que la Biblia lo enseña con toda claridad. 
El calvinismo enseña que Dios atrae eficazmente a todos aquellos que han sido elegidos en la eternidad y que por lo tanto este llamamiento es irresistible, y la Biblia también enseña esto. 
El arminianismo niega el llamamiento eficaz, mientras que la Biblia enseña esta doctrina con toda claridad.
El calvinismo enseña que a los que Dios elige, predestina y llama eficazmente, también los justifica en forma irrevocable, y la Biblia enseña esto.
El arminianismo enseña que el mismo Juez que nos ha declarado justos y perfectos por los méritos de Cristo podría terminar revocando esta justificación y finalmente condenarnos, y esto no lo enseña la Biblia, sino el romanismo.
El calvinismo enseña que quienes han sido elegidos y predestinados han de perseverar hasta el fin, en virtud no solo del propósito eterno de Dios, sino también, por la regeneración o nueva naturaleza que han recibido, y la Biblia también enseña esto con toda claridad. 
El arminianismo enseña que la salvación se recibe por gracia, pero la perseverancia hasta el fin depende de las obras y del esfuerzo humano, esto no lo enseña la Biblia, y sí lo enseña el romanismo.

Respuesta a la diatriba que intenta convencer a los desinformados de que las doctrinas de la gracia se fundamentan en la filosofía de Calvino y Lutero.

Se pueden sostener las doctrinas de La total depravación, La elección incondicional, La gracia irresistible y la perseverancia hasta el fin de los redimidos sin tener que necesariamente identificarse  como calvinista, pues esas verdades no son propiedad de Calvino ni de ningún hombre sino de Dios. Reiteramos sostener estas verdades fundamentales de la fe cristiana no implica tener que identificarse como calvinista, por otra parte tal cosa es en verdad irrelevante, pues este servidor solo desea ser reconocido como cristiano fundamentado en las escrituras. 

Por lo anteriormente dicho les decimos a todos aquellos que por oponerse  sistemáticamente a las doctrinas de la gracia intentan desviar el eje de lo que esta exponiendo, tratando de hacernos ver a quienes creemos en las Doctrinas de la Gracia como si fuéramos seguidores de una filosofía humana, a los tales les decimos, que si al mejor estilo Indiana Jhons alguien que estuviera vacacionado por la vieja Europa, de repente, accidentalmente accionara un pasadizo secreto y ¡oh! descubriera documentos con pruebas irrefutables de que Agustín, Calvino y Lutero fueron tres falsos maestros. Aun así, con todo eso, las riquezas de la Gracia Divina brillarían en la palabra eterna de Dios porque como ya dijimos, no se fundamentan en ninguna filosofía humana, sino que fueron enseñadas por el mismo Verbo hecho carne. La gracia soberana fue enseñada por el mismo Señor Jesucristo y ahí están en los evangelios para echar por tierra todo argumento humano.

Cristo enseño la total depravación humana: Juan 6:44  Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.

Pablo también la enseño y con toda claridad
Efesios 2:1  Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.

Cristo enseño la elección incondicional: 
Juan 15:16  No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
Mat 11:27  Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre;  y nadie conoce al Hijo,  sino el Padre,  ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
Joh 6:37  Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

Pablo también la enseño y con toda claridad: 
Rom. 9:16  Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

Cristo enseño el llamamiento eficaz o gracia irresistible:
Joh 6:37  Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

Pablo también la enseño y con toda claridad:
Rom. 8:28  Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Rom 8:29  Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Rom 8:30  Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
  
Cristo enseño la perseverancia hasta el fin de los redimidos: Juan 10:27  Mis ovejas oyen mi voz,  y yo las conozco, y me siguen,
Juan10:28-29  y yo les doy vida eterna;  y no perecerán jamás,  ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos,  y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

Pablo también la enseño y con toda claridad: Filipenses 1:6  estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

Como podemos ver estas verdades le pertenecen a Dios y se sostienen apelando a la sola escritura.

La exposición de estas doctrinas nunca podrá ser refutada con éxito porque se fundamentan en la sola escritura.


NOTA: Este material se pude distribuir y publicar con toda libertad siempre y cuando se respete el autor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

TEOLOGÍA SISTEMÁTICA DE LEWIS SPERRY CHAFER

El reverendo Lewis Sperry Chafer, nació el 27 de febrero de 1871 y falleció el 22 de febrero de 1952. Nacido en un hogar cristiano en Rock Creek, Ohio, Estados Unidos, tuvo como antepasados a ministros fieles al evangelio. La teología de Chafer es una de las obras de teología sistemática más completas y accesibles para aquellos que se han determinado ha estudiar teología en forma autodidacta. El primer tomo contiene una introducción al estudio teológico, bibliología, teología propia, angelología, antropología y soteriología. El segundo tomo contiene los temas de eclesiología, escatología, cristología y neumatología. Para todos aquellos que tienen el deseo de ahondar más en el estudio teológico, estos libros son un tesoro de información. El tomo I y II está dividido en tres archivos los cuales los pueden descargar para que formen parte de su biblioteca.  Con solo darle click en el nombre de cada libro tendrán acceso a él para descargarlo. Que sea de bendición para todos.

NO ME ECHES DE DELANTE DE TI, Y NO QUITES DE MI TU SANTO ESPÍRITU (SALMO 51:11)

¿Se ha preguntado alguna vez, por qué David hizo esta petición tan extraña y tan ajena a la naturaleza del Nuevo Pacto?, pues porque precisamente David vivió bajo el pacto condicional de la Ley, pacto en el cual Dios podía retirar su Espíritu de la misma manera que lo hizo con Saúl, y esto debido a que en aquella dispensación de la ley donde vivieron Saúl y David, no existían las provisiones del nuevo Pacto que entraron en vigencia a partir de la muerte y resurrección del Señor Jesucristo ¿Hay base Bíblica para tal aseveración? Pero claro que la hay y bastaría solo citar un texto para entender que los santos del Antiguo Testamento no contaban con las bendiciones que forman parte del Nuevo Pacto; veamos el siguiente texto: 1Pe 1:10 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación. 1Pe 1:11 escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de

¡DIOS ORDENA LO QUE QUIERAS Y OTORGA LO QUE ORDENAS! AGUSTIN DE HIPONA

Agustín de Hipona Esta sencilla oración pronunciada por Agustín en el siglo V desató una de las más grandes batallas espirituales en la historia de la Iglesia, creo que podríamos ilustrar aquel acontecimiento considerando los reactivos que se utilizan en medicina para detectar cuándo alguien es alérgico a algo, pues al aplicarse el reactivo, si el resultado es positivo, si realmente la persona es alérgica a determinada cosa surge una reacción en la zona donde se aplicó el reactivo; y de la misma manera creo que la Divina providencia utilizó aquella frase de Agustín para despertar la reacción de aquellos que creen en un dios amoldado a su humanismo, a su pensamiento racionalista, tales personas tenían que ser expuestas y el exponente de aquella reacción a la verdad fue Pelagio, pues para este individuo resultaba absolutamente inaceptable el que el hombre tuviera que depender de la gracia de Dios, y precisamente la oración de Agustín, simplemente dejaba expuesta la verdad bíblica