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¿CRISTIANOS EVANGELIZANDO O HECHICEROS AL SERVICIO DE SOCIEDADES SECRETAS?



“Cristianos” que viajan a lugares altos para establecer “montes de oración”, pastores que promueven movimientos o marchas como las que realizó el pueblo de Israel en Jericó.

Movimientos que promueven el uso del zofar para la guerra espiritual, porque según ellos el sonido del zofar ahuyenta los demonios:

¿Qué significan toda esta sarta de disparates? Sencillamente significa que se está cumpliendo la palabra de Dios, pues escrito está: “apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fabulas”.

La triste verdad es que los que confían en estas cosas muy probablemente sea gente no nacida de nuevo, es decir, no regenerada. Asumimos que pueda haber verdaderos hijos contaminados con esta levadura, pero si ese es el caso, no permanecerán en el engaño al ser confrontados con la verdad, ahora bien, quienes habiendo sido advertidos persisten obstinadamente en aferrarse al engaño, es porque no le pertenecen al Señor pues es imposible que El Espíritu Santo falle en su tarea de guiar a toda verdad.

Todas estas prácticas pertenecen o forman parte del bagaje doctrinal del movimiento de guerra espiritual. Pero detrás de todo esto hay algo realmente tenebroso, porque los que pertenecen al movimiento de guerra espiritual, creen que si limpian determinadas zonas o regiones de ciertos principados que ahí dominan, todos los que ahí viven se convertirán. Y además llegan a la conclusión que si ese procedimiento se aplica en todo el planeta, todo el mundo se convertirá.

Bastaría un solo versículo para reducir a ruinas humeantes todo este oscurantismo:

2Ti 1:9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.

No nos salvó conforme a los métodos que estos alienados nos vienen a proponer, nos salvó y nos llamó eficazmente mediante su gracia irresistible, y esto conforme a su propósito eterno. Juan 6:37  Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

No encuentro en el libro de los Hechos, a los apóstoles trazando “cartografía espiritual “, o clavando estacas, o derramando aceite en las afueras de las ciudades donde iban a llevar el evangelio, tampoco veo cosas tales como organizar marchas, o haciendo “montes de oración en lugares geográficos altos”. Lo que si sobreabunda es la predicación del verdadero evangelio, lo que si vemos es al cuerpo de Cristo clamando y orando en todo tiempo con toda oración y suplica, y a Dios cumpliendo sus propósitos soberanos salvando a todos aquellos que han sido elegidos y ordenados para vida eterna.

Hechos 13:48 Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.

Tampoco encuentro en el libro de los Hechos, a los cristianos decretando como chamanes la conversión de tal o cual región, sino dependiendo de Dios y clamando para que Dios les conceda el predicar con denuedo.

Hechos: 29-31 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado,  el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo,  y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Todo este movimiento de guerra espiritual tiene que ver  con el  Dominionismo o reino ahora, que como ya dijimos han caído en el engaño de creer de que aplicando los que según ellos les ha sido “revelado”, toda la tierra se convertirá, en realidad lo que ellos llaman revelación son las doctrinas de demonios que reciben de espíritus guías.


Todo esto está relacionado con el nuevo orden mundial, es decir, ésta gente que pertenece al movimiento de guerra espiritual, lo sepan o no, están trabajando para el futuro gobierno del anticristo.

Por más fuerte y disparatado que suene esto, las falacias que forman parte de este movimiento ponen en evidencia que el Cristo que esta gente anuncia no es otro que el falso cristo de la nueva era. Un falso cristo que solo habla del amor, pero que no demanda arrepentimiento, un falso cristo que promueve la unidad ecuménica pisoteando la verdad fundamental, que demanda separase del mundo de la idolatría y del sincretismo. 
Un falso cristo que niega lo que El Señor Jesucristo claramente advirtió en el mensaje del Monte de los Olivos respecto a que la maldad iría en aumento, y que vendría una tribulación cual no la hubo nunca ni la habrá jamás.

Escuchemos un poco lo que estos sicarios de las sociedades secretas nos dicen:
¡Declare conmigo esta ciudad será para Cristo!!! ¿Cuántos dicen amen?
¡Declare conmigo esta nación será para Cristo!! ¿Cuántos dicen amen, cuántos lo creen?
¡Declare conmigo, viene un gran avivamiento que traerá la conversión de todas las naciones!!

Declaren, confiesen y aten; y lo único que están atando es su entendimiento, porque todo esto es falso, anti escritural y una burla contra El Señor, que claramente advirtió que los días finales serian como los días de Noé.

Otra mentira asociada al movimiento de guerra espiritual es el hacer énfasis en que “podemos sanar la tierra”, este es otro de los muchos disfraces que adquiere el dominionismo que está trabajando para la unión de todas las religiones. Una vez instalada la falacia de que podemos sanar la tierra, se promueven toda una serie de acciones para tal fin, como ser confesar los pecados de los antepasados. Otra de las acciones colaterales de este engaño es la unidad ecuménica, se proclama que la tierra “no sanará mientras haya divisiones” y esto último a lo que apunta es a la unidad ecuménica que nada tiene que ver con Dios y su palabra.

La iglesia tiene promesas celestiales, nuestra ciudadanía está en los cielos. Los que tenemos vida en Cristo anhelamos una ciudad mejor cuyo arquitecto y fundador es Dios. Quienes están apegados a todas estas estrategias dominionistas, es porque sencillamente no conocen al fundador de aquella ciudad que está en el tercer cielo. Lamentablemente debo decirles que están en absoluta oscuridad y que además están actuando como marionetas de sociedades secretas.

¿Sanar la tierra para qué? ¿Para entregársela al falso cristo de la nueva era que pronto aparecerá?

El Cristo que me ha salvado no habló de sanar la tierra, eso es una fábula; Él si nos advirtió que debíamos esperar un escenario semejante al de los días de Noé, Él nos adelantó que el mundo se convertiría en una gigantesca Sodoma. El plan que El Señor tiene para una situación así es derramar su ira sobre un mundo que lo ha rechazado.

Dios va a sanar la tierra, si es cierto, pero primero la va a limpiar de pecado y de pecadores mediante los juicios que serán derramados durante la gran tribulación, algo que los pregoneros de la mentira dominionista han decidido negar absolutamente.


En las iglesias donde se enseñan estas mentiras no se habla de la gran tribulación, ni de los juicios que claramente Dios advirtió que vendrían.


!! HUYE DE ESTA MENTIRA Y ESCAPA POR TU ALMA !!


Nota: Este material se puede distribuir y publicar con toda libertad siempre y cuando se respete el autor.

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